lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Y qué hacemos con el miedo?

Dandole vueltas he llegado a una idea: "Estoy pensando desde el miedo".
Mis decisiones, mis emociones, mis relaciones están partiendo desde el miedo.
Si el miedo no es un buen final, menos será un buen punto de partida.
Pero ¿Y qué hago con el miedo?
Está, no puedo negarlo, no sé esconderlo, pero tampoco mostrarlo tal y cual es.
Lo disfrazo. La mayoría de las veces de grandes sonrisas, y de un "me da lo mismo".
Pero, ya me di cuenta, o me estoy dando cuenta de que no ha sido un buen camino.
Me he jactado toda mi vida de tener una gran sinceridad, y lo es, con el resto lo soy no con todos, ni con todos los temas. Pero ¿conmigo? Al parecer no. Al parecer de mi misma me escondo mis miedos.
Pero ¿cómo me los muestro? ¿Cómo lo hago para conocerlos si inconscientemente no quiero?
Complejo.
Dicen que hay que aprender a estar solo, pero no me conozco para hacerlo.
Soy una desconocida para mi misma, una desconocida que me da miedo conocer, me da miedo querer, me da miedo descubrirme y darme cuenta que no era tan perfecta como quería ser, como creí ser.


"Aprendí a escuchar la noche. No pienso enterrar mis dolores pa que duelan menos voy a sacarlos de dentro cerca del mar pa que se lo lleve el viento, pa que se los lleve el viento, pa que se los lleve el viento" [No + llorá - Bebe]

domingo, 29 de noviembre de 2009

En silencio...

En silencio voy buscando, voy comprendiendo.
Son varias, cosas las que ocurren, complicadas y al unisono.
No tienen compasión y se interponen entre ellas.
En mi.
Ahí se encuentra.

Más que la biología, está también la experiencia, las vivencias, los miedos, los recuerdo irrecordables, conociendo eso es un paso. Que grande que chico no viene al caso.
Luego viene la gran caminata, ahí estamos comenzándola.
Llevo mi música, mis pilares, mis cariños, y mi fe.
Cuando llegue sabré que estoy allí. Hasta que no lo haga no sabré cuanto me voy a demorar.
Que más da, si lo único que quiero es vivir... y encontrarme.

Con un balde de agua fría y una voz incesante voy... Aparecen cuando me empiezo a devolver, inconsciente, perdida, olvidando el lugar que me prometí, mi Edén.
No es perfecto ni aspira a serlo, solo es mi lugar.

No lo sabes pero aveces eres tú esa voz.

martes, 24 de noviembre de 2009

Partimos.

Haré de este blog un espacio para mi.
El espacio que no tengo en ningún otro sitio.
No es personal, ni propio, sólo será para mi y el que quiera leer.
No tengo un fin, sólo se que quiero escribir. No lo hago bien, en el colegio y en la universidad me han dicho que soy muy desordenada, repito ideas o simplemente no las termino.
Pero he ahí una pregunta. ¿Es necesario no repetir? (Hay gente a la que debes decirle muchas veces las cosas para que entiendan) Y ahora otra: ¿Por qué las ideas deben tener un fin? (Aveces el sólo plantearlas puede provocar algo).

Eso quiero yo solo provocar. No voy a dar cátedras ni buscar que me den la razón. Me gusta provocar. Que se haga debate o que no se diga nada, en verdad no me importa.
El provocar es para mí un placer culpable, lo hago hasta en el metro, en la micro, en las fiestas, con mi hombre, con mi hermana, mis padres, el mundo.

Cuando provocas abres espacios desconocidos. Me gusta no conocer reacción no premeditarla, quiero vivirla la reacción del otro en ese momento exacto en el lo provoco. Ahora a ti que lees quizá te provoco hasta fomedad, pero como no busco provocarte nada en especial, solo "algo" con tu lata me siento saciada.